Escribir es una manera de vivir
Estos dias me han ocurrido varios sucesos, la semana anterior estuvo llena de encuentros y desencuentros que me llenan de vida;
El jueves por la noche me llamo por telefono un amigo a quien no veo desde el siglo pasado. Estuvimos charlando un rato y luego nos cambiamos a un sistema menos costoso que es el mesanger... Estuvimos "chateando" hasta las lagrimas, dedicandonos poemas, diciendonos lo que nos hicimos falta en este tiempo, el gran cariño que nos tenemos
y sobretodo nos pusimos al corriente de los acontecimientos ocurridos durante estos 8 años que no nos hemos visto; me conto de sus hijos, de su separaciòn, de su actual soledad en la que vive...le conte de mi, de mi hija y finalmente le tuve que decir que me habia casado nuevamente... esto no cambia en nada la gran amistad que comenzamos desde adolescentes y cultivamos durante años, compartiendo momentos, nos conocemos desde siempre y en escencia. Ahora podemos por este medio estar en contacto, saber el uno del otro, estoy contenta .
Este es el poema con el que identiico a mi mejor amigo...
Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Al otro dia tuve un encuentro con una persona que fuese importante en mi vida, durante varios años, el papa de mi hija; la verdad lo vi igual, su misma conversaciòn, sus mismos intereses, sus mismas ilusiones, su manera de ser... y me vi a mi 20 años mayor, mas mujer, con intereses dierentes a los que tenia a los 18 años, con ilusiones realizandose, con la mirada serena, segura, estable, confiada...
me di cuenta de lo que habia crecido y con una sonrisa, me despedì...
En la noche me fue excelente el reencuentro con las personas a quienes fueron mi plataforma para ese crecimiento, mis compañeros de trabajo, en aquella época en la que la mi situaciòn era dificil, tanto la economica como la emocional, pero con la calidez de ellos, la confianza y el cariño que cada uno, a su manera, me entregò, pude salir adelante...
Esa etapa ha sido una de las mejores de mi vida,
Recuerdo que aprendì a meditar, a reconocer mis verdaderas necesidades, a estar en silencio....
